Trump y un nuevo orden económico mundial?

El nuevo Presidente USA, Sr Trump, puede significar muchas amenazas para el mundo, pero quizá la más importante sea el programa económico con sus correspondientes medidas económicas que pretende realizar.
Lo fundamental es el proteccionismo a los productos americanos respecto a otros producidos en otros lugares del mundo. Así, la globalización del libre mercado actual se amordaza y cada pais tenderá a proteger sus productos con elevados aranceles.
El poner en peligro al libre comercio mundial llevará a que Continúa leyendo Trump y un nuevo orden económico mundial?

¿Una sociedad enferma?

 

 A cada momento los noticiarios nos informan de un nuevo caso de corrupción política en nuestro país, que conlleva siempre un desfalco monetario a la Hacienda Pública.

No queda impune ningún estamento de los que ostentan mayor o menor poder en nuestra democracia (la monarquía, los jueces, los políticos, los partidos políticos, los sindicatos, las diputaciones, los alcaldes, etc).

Cabría preguntarse varias cuestiones, desde si el poder implica tarde o temprano, de una manera directa, indirecta o ambas, la comisión de un delito de apropiación indebida de dinero público, hasta si lo que está saliendo a la luz pública no es más que la punta del iceberg y que todos los españoles, en función de las posibilidades que se posean, somos unos defraudadores en potencia así que se nos presente la más mínima oportunidad para serlo.

Esta última es la opción que para mí, desgraciadamente, más aserción posee.

¿Una sociedad enferma?

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A cada momento los noticiarios nos informan de un nuevo caso de corrupción política en nuestro país, que conlleva siempre un desfalco monetario a la Hacienda Pública.

No queda impune ningún estamento de los que ostentan mayor o menor poder en nuestra democracia (la monarquía, los jueces, los políticos, los partidos políticos, los sindicatos, las diputaciones, los alcaldes, etc).

Cabría preguntarse varias cuestiones, desde si el poder implica tarde o temprano, de una manera directa, indirecta o ambas, la comisión de un delito de apropiación indebida de dinero público, hasta si lo que está saliendo a la luz pública no es más que la punta del iceberg y que todos los españoles, en función de las posibilidades que se posean, somos unos defraudadores en potencia así que se nos presente la más mínima oportunidad para serlo.

Esta última es la opción que para mí, desgraciadamente, más aserción posee.

¿Una sociedad enferma?

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A cada momento los noticiarios nos informan de un nuevo caso de corrupción política en nuestro país, que conlleva siempre un desfalco monetario a la Hacienda Pública.

No queda impune ningún estamento de los que ostentan mayor o menor poder en nuestra democracia (la monarquía, los jueces, los políticos, los partidos políticos, los sindicatos, las diputaciones, los alcaldes, etc).

Cabría preguntarse varias cuestiones, desde si el poder implica tarde o temprano, de una manera directa, indirecta o ambas, la comisión de un delito de apropiación indebida de dinero público, hasta si lo que está saliendo a la luz pública no es más que la punta del iceberg y que todos los españoles, en función de las posibilidades que se posean, somos unos defraudadores en potencia así que se nos presente la más mínima oportunidad para serlo.

Esta última es la opción que para mí, desgraciadamente, más aserción posee.

¿Una sociedad enferma?

A cada momento los noticiarios nos informan de un nuevo caso de corrupción política en nuestro país, que conlleva siempre un desfalco monetario a la Hacienda Pública.

No queda impune ningún estamento de los que ostentan mayor o menor poder en nuestra democracia (la monarquía, los jueces, los políticos, los partidos políticos, los sindicatos, las diputaciones, los alcaldes, etc).

Cabría preguntarse varias cuestiones, desde si el poder implica tarde o temprano, de una manera directa, indirecta o ambas, la comisión de un delito de apropiación indebida de dinero público, hasta si lo que está saliendo a la luz pública no es más que la punta del iceberg y que todos los españoles, en función de las posibilidades que se posean, somos unos defraudadores en potencia así que se nos presente la más mínima oportunidad para serlo.

Esta última es la opción que para mí, desgraciadamente, más aserción posee.

 

Rancio sentimentalismo en Navidad

Por estas fechas, las de las Fiestas Navideñas, a casi todos se nos llena el ánimo de buenos sentimientos hacia el prójimo que terminan al finalizar las mismas.

Muchas personas de las que no sabes nada durante el año te felicitan para que tengas una felices navidades y un próspero año nuevo. ¿Y el resto del año qué? ¿No les supones una fuente de afectos también? ¿O quizá se institucionalizó el cariño en estas fechas como el amor en San Valentín?

Seamos serios y reconozcamos que se nos enternece el corazón por Navidad debido a que es una vieja tradición que nadie desea perder, pero que al finalizar el periodo de tiempo que ocupan las fiestas cada uno vuelve a lo suyo sin importarle lo que les suceda a los demás, excepto a aquellas personas que uno realmente quiere y que suelen ser tan pocas que los dedos de una o dos manos sobran para contarlos.

¿No sería mejor que estos sentimientos tan intensos acumulados en tan poco tiempo lo repartiésemos durante todo el año? ¿No conseguiríamos que las personas nos entendiésemos mejor para realizar en común actos más humanos y exentos de pérfidas motivaciones?

Ojalá que repartamos el cariño a los que felicitamos por estas fechas durante todo el año y evitemos así enfrentamientos o discrepancias que a nada nos suelen llevar.

Alberto Gª Sierra

 

¿Sobrevivirá la Monarquía tras la imputación de la Infanta Cristina?

Si el Sr. Urdangarin fuese condenado por el caso NÓOS, la Monarquía, a mi modo de ver, solo podría tener credibilidad si este Sr. penase arresto carcelario y devolviese todo lo por él robado.

Si la Infanta Cristina también se le condenase por el mismo caso, puede que el pueblo llano no desease ver a una Infanta de España en la cárcel (a mi por lo menos, tampoco), pero si debería perder para siempre todo derecho no solo dinástico sino que también el título de Infanta y todos los privilegios que conlleva ese título, debiendo reponer a las arcas del Estado, incluso con su propio patrimonio, lo que el Sr. Urdangarín, su marido, no hubiese podido devolver y así reembolsar lo máximo posible del total de lo defraudado por ambos a la Hacienda Pública.

Así, puede que el Príncipe Felipe le quede alguna posibilidad de gobernar en España, pero si su hermana y su cuñado salen indemnes de este infame desaguisado, poco podrá hacer si el pueblo llano pide a sus gobernantes que convoquen un referendum para conocer si desea como forma de gobierno una República o una Monarquía.

Ellos sabrán. Se juegan todos ellos -los miembros de la Casa Real- mucho en este envite.

Tuvimos dos Repúblicas y las experiencias no fueron buenas para la convivencia pacífica entre los españoles, pero tener un monarca marcado con la duda de que él o algún miembro de su familia sean corruptos, sería intolerable de asumir..

Por el bien de todos nosotros, los españoles, que la justicia sea libre y justa, y aplique la ley sin miramiento alguno de quien es la persona a la que se juzga.

Alberto Gª Sierra.

Serrat y Sabina, dos pájaros que contraatacan

 

El sábado 18 de agosto de 2012 actuaban en A Coruña Serrat y Sabina. Había visto un concierto de Serrat hace ya varios años pero nunca uno de Sabina. Recuerdo que el de Serrat me dejó un maravilloso poso de sensaciones que aún perduran al paso de los años. De Sabina era conocedor y admirador de varios de sus discos. Por eso me decidí verlos actuar juntos porque supuse -con acierto- de que si por separado resultaban tan agradables de escuchar -y en el caso de Serrat, también de ver- juntos tendría que suponer no una suma de efectos emocionantes sino una multiplicación de los mismos.

Del concierto me llamaron la atención las siguientes cosas. Lo primero es que a ambos se les ve mayores, pero se le nota más a Serrat. Sin embargo, el encanto que emanan hacia el público permanece intacto. Serrat representa el señorío sobrio con un deje de sarcasmo. Sabina, por el contrario, es la imaginación ilimitada encima de un escenario que parece superficial, vulgar y procaz pero que en el fondo destila un profundo y filosófico conocimiento de la mucha vida experimentada por este personaje. Serrat es intimista; se hace más grande cuando se deja acompañar de su guitarra, el piano, el contrabajo y la batería. Sobre todo del piano. Sabina es el macarra bullanguero que disfruta con poner al público de pie en sublime acto reverencial hacia su persona. Serrat permanece quieto cuando canta o hace monólogos –muy simpáticos, por cierto, ya que con un fino y cariñoso sarcasmo habla de su amigo Sabina como de alguien que está más malito de lo que el mismo se cree, pidiendo al público no lo aliente riéndose o aplaudiendo las gracias cuando aquel comente alegremente lo que a lo largo de su vida introdujo en su cuerpo, de manera más o menos desmesurada, sustancias nocivas para su salud. Serrat en ese momento baja la voz y enfatiza para confesar al público su preocupación de que a Sabina le suceda algo malo ya que aduce que “este señor me tiene que durar hasta enero próximo”-. Todos entendimos que era para que le diese tiempo de finalizar la gira juntos.

Ahora bien, lo que realmente me dejó anonadado de Sabina es que en más de una de sus canciones canta todo el mundo menos él. Canta el público pero también los miembros de la orquesta. No lo había visto nunca. Es inenarrable la sensación tan placentera y extraña que emana de esa situación. De Serrat lo más destacable y genuino es cuando con escasos acordes iniciales de su guitarra o de la orquesta la gente sabe que canción va a cantar produciéndose al instante un estruendo de satisfacción y placer -chillidos y aplausos incluidos- entre sus incondicionales, casi todos ellos de pie y cerca del escenario. Por último referir que también es la primera vez que vi que el público requerimos en dos ocasiones que volviesen al escenario a deleitarnos con más canciones tras la conclusión del concierto. Y las dos veces tocaron varias, con lo que el espectáculo se alargó en cinco o seis piezas musicales más. Con ello, el concierto duró casi tres horas, tiempo más que suficiente para saborear bien la deliciosa actuación de ambos artistas, y con el mérito añadido de que los dos con otra profesión estarían jubilados -Sabina reconoció durante el concierto tener sesenta y tres años-.

Una deliciosa noche estival para disfrutar de dos fenómenos del elenco musical español de los últimos treinta años. Por mi parte supuso una entrañable y agradable despedida para volverlos a ver en directo. A las personas que no los hayan visto en esta gira y, además, son artistas de su agrado, les aconsejo encarecidamente que los vayan a disfrutar. No se arrepentirán.

Alberto García Sierra

Vamos directamente al rescate…

 

La mala actuación del Gobierno sobre la gestión de la crisis financiera de BANKIA hizo que los inversores huyeran de la Bolsa de Madrid retirando 19000 millones de euros en una semana. Además, la prima de riesgo estuvo durante ese mismo tiempo por encima de los 500 puntos básicos. Esto significa devolver unos intereses desmesurados por el dinero que nos prestan por la deuda que emitimos y que nos ahogarán para poder conseguir el reto fiscal que nos impone Bruselas del 3% para el 2014. Por eso sobre España planea el rescate que el Gobierno no desea de ningún modo, pero que se verá avocado a admitir si las cosas persisten tal como están. Habría más recortes: bajada de los sueldos de los funcionariosy pensionistas, más tijeretazos en el estado del bienestar y reestructuración del Estado Autonómico. Demasiado daño para un pueblo por culpa de la ineptitud de sus políticos. La mediocridad y amoralidad de algunos de ellos viene dada porque hicieron de la política su única manera de ganarse la vida. Solo un ejemplo: hace unos días vi en televisión la comparecencia en rueda de prensa de un consejero de administración de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) encausado por el hundimiento de la CAM para explicar el alcance de sus actuaciones. No dí crédito a lo que oía cuando comentó algo así: “no estaba cuando se presentó el balance, pero aunque lo estuviera no serviría de nada porque no lo entendería”. Es decir, todo un señor consejero del que dependen decisiones de invertir o prestar cientos o miles de millones de euros y desconoce lo más báscio de la contabilidad: leer un balance y sacar las concluisones pertinentes. ¡Vivir para ver! A. SI

Crisis económica actual: Origen y consecuencias

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Desde 1914 hasta 1945 la economía entre los principales países industrializados del mundo era proteccionista y con ello restrictiva al libre comercio. En ese periodo de tiempo se produjeron las dos grandes guerras mundiales y una profunda depresión económica en los años veinte y treinta del pasado siglo. Naciones Unidas en el verano de 1944 realiza una Conferencia Monetaria y Financiera en el complejo hotelero de Bretton Woods (New Hampshire) donde, a la postre, se establecerían las reglas a seguir en las relaciones comerciales y financieras entre los principales países del mundo. Se crearon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y se consensuó el uso del dólar como moneda internacional. Se concluyó que para obtener una paz que perdurase en el tiempo debería existir una política económica librecambista.

Después de la segunda guerra mundial el mundo industrializado occidental sufrió una gran transformación a causa del mayor crecimiento económico de todos los tiempos. La idea primordial era producción masiva de bienes, consumo de los mismos y más producción. Si para consumir no llegaba con los ahorros, familias, entidades financieras o Estados se endeudaban con el fin que la máquina de la producción no se frenase.

En los años ochenta del siglo XX el Presidente Reagan en USA y la Premíer británica, Sra. Thatcher, creyeron llegado el momento de retirar muchas de las normativas existentes dedicadas a regular el flujo de capitales y así preservar el buen funcionamiento de las entidades financieras de sus países (las más importantes del mundo y que lo hacían en Wall Street de New York y la City de Londres). Estas medidas desregulatorias provocaron que desde entonces el capital usado en producir bienes y servicios comenzase a estar relegado por el capital esculativo que tenía como único fin el ganar dinero sin más. Para que este último prosperase, se permitió la denominada ingeniería financiera que tenía como propósito crear nuevas formas de inversión bursátil a partir de nuevos productos financieros especulativos de difícil control por los Bancos Centrales de los Estados y de compleja estructuración para los inversores. En la primera década del segundo milenio, la Reserva Federal de USA(Fed) creyó necesario para reactivar la economía bajar el precio del dinero, que se situó entre el cero y el uno por ciento. Muchas familias se endeudaron para comprar nuevas viviendas, y los bancos les proporcionaron más del 100% del valor de la vivienda. Con ello, muchos norteamericanos adquirieron la vivienda, cambiaron de automóvil y, en algunos casos, aún les quedó dinero para realizar el viaje soñado de su vida. Todo iba bien porque el precio de las viviendas se incrementaba de un modo desmesurado, con lo que los bancos encontraban la excusa de sobrepreciar las hipotecas concedidas para adquisición de vivienda en el hecho de que ese bien inmueble con el paso del tiempo tendría un valor muy superior al dinero prestado. Todo fue bien hasta que muchas de esas personas se quedaron sin trabajo y sin dinero con que afrontar el pago de sus hipotecas. El mercado inmobiliario de USA se vino abajo por los impagos y las entidades financieras que les habían prestado el dinero quedaron al borde de la quiebra. Así hubiese sucedido si los ingenieros de las finanzas de Wall Street no se les ocurriera crear productos financieros al modo de croquetas, en los que se mezclaba capital de alta rentabilidad fácil de recuperar con productos creados con el capital de las hipotecas impagadas. Las agencias de calificación Standard & Poor’s, Moody’s o Fitch, concedieron a estos productos la triple A, con lo que inversores de todo el mundo compraron cantidades ingentes de los mismos. Cuando se dieron cuenta, el dinero invertido se esfumó y vinieron las quiebras de entidades financieras tan importantes (too big to fail, o demasiado grande para caer) como Lehman Brothers. Pero también se vieron afectados entidades financieras de todo el mundo y ello llevó a la crisis económica de 2008, en la que aún estamos inmersos. Los Estados salieron al rescate de las mismas con dinero público y se endeudaron hasta un punto que, en algún caso (Grecia, por ejemplo), no podrán devolver y quebrarán por impago de la deuda adquirida. El FMI propuso como solución a proporcionar dinero a esos países medidas restrictivas tan drásticas que los recortes sociales y el paro no se hicieron esperar. Las estadísticas macroeconómicas se llenaron de parados, de descensos del PIB generalizados, y de perspectivas de recuperación a corto plazo poco halagüeñas. Ahora los Estados tienen que dedicar porcentajes elevados del PIB para devolver la deuda adquirida con los intereses correspondientes, lo que provoca que no les quede dinero para mantener servicios sociales básicos –Sanidad, Educación, Dependencia, etc) y para proporcionar crédito (en España vía ICO) a las empresas con el fin de crear empleo.

Algunos analistas económicos hacen un pronóstico desesperanzador y sugieren que no estamos en la recesión de un ciclo económico más donde habría un repunte posterior, sino en el final del capitalismo estructurado por las reglas de los acuerdos de Bretton Woods. Es decir, el capitalismo actual basado en el consumo desaforado para que nunca parase la producción llegó a su fin, ya que tanto familias, como entidades financieras (Bancos) y Estados habrían alcanzado el techo de su máximo endeudamiento al no poder obtener los ingresos que les permitan devolver el dinero en que se endeudaron. Así, al frenarse el consumo, se paraliza la producción y los acuerdos de Bretton Woods ya no sirven para que el capital cree la riqueza suficiente como para permitir que muchas personas en el mundo pueda tener unas condiciones de vida dignas de un ser humano. Es por ello, según piensan algunos gurús de la economía, que otro modelo capitalista tiene que surgir para reemplazar al actual. Ese nuevo capitalismo, predicen, se ensañaría con los más débiles y acrecentaría aún más el capital de las grandes fortunas. El estado del bienestar habrá desaparecido y las desigualdades sociales incrementadas exponencialmente. Ello provocará revueltas sociales que, llegado a un punto extremo de indignidad humana, se volverán violentas, lo que llevará consigo al posible estallido de guerras por todo el mundo. Espero y deseo que estas predicciones tan funestas no se cumplan y los líderes que nos gobiernan sepan encauzar la situación actual. Ahora bien, si al sistema capitalista aún imperante no se le despoja de las múltiples modalidades de ingeniería financiera especulativa que existen, de los paraísos fiscales, y de todas aquellas normativas fiscales que permiten a las grandes fortunas no pagar lo que debieran a la Hacienda Pública, no habrá solución posible al desmantelamiento de la injusticia mundial que esta crisis financiera está provocando.